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Cuentos de Hadas

El Tesoro al final del Arcoíris

El Tesoro al final del Arcoíris

Todas las tardes Mateo salía con sus amigos al parque del pueblo el cual estaba ubicado en un área protegida, llena de inmensos árboles, una hermosa laguna y un gran espacio donde él y sus amigos acostumbraban a jugar frisbee.

A menudo se acostaban en el pasto después de haber pasado varias horas de juego, miraban las nubes y se divertían buscando formas de animales y cosas en ellas. También, esperaban religiosamente la aparición de un arcoíris que siempre salía del lago del parque y parecía terminar en el pueblo, soñando con descubrir en dónde terminaba y conseguir la olla de oro que tanto dicen que se encuentra al final del arcoíris.

Un día, al salir el arcoíris decidieron tomar sus bicicletas para ver en qué parte del pueblo terminaba, así que se dirigieron velozmente a ese lugar el cual por sorpresa quedaba detrás de la casa de Mateo, precisamente en su jardín. Así que soltaron las bicicletas y en veloz carrera se dirigieron al lugar, pero como era de esperarse no había ninguna olla de oro, solo una columna de plantas algo extrañas exactamente donde terminaba el arcoíris y como estaba en el jardín era común que hubieran plantas en el lugar.

Decepcionados y convencidos de que lo de la olla de oro al final del arcoíris era una mentira o solo un cuento imaginario, después de conversar sobre todo lo que harían si llegaran a encontrar una olla con oro, los amigos de Mateo se fueron a sus casas antes de caer el atardecer, ya que algunos vivían lejos del lugar.

Esa noche antes de dormir, Mateo no dejaba de pensar en lo que había pasado y se asomó por la ventana para desde allí ver el lugar donde terminó ese día el arcoíris y se sorprendió al ver que las extrañas plantas que habían visto emanaban luces con los colores del arcoíris y decidió tomar su cámara y acercarse el lugar para tomarles fotos y buscarla en la web.

De esta manera, con cámara en mano bajó las escaleras y salió por la puerta trasera, cuando de repente comenzó a escuchar un ruido, era como si alguien arrastrará algo y cada vez lo sentía más cerca, así que decidió esconderse detrás de un arbusto que estaba en el lugar. Mateo se quedó paralizado cuando se abrió una especie de portal y de allí salió un Duende que venía quejándose y empujando una enorme olla, se detuvo al lado de plantas y comenzó a arrancarlas una a una.

Cada planta tenía debajo, pegado a sus raíces cientos de monedas de oro, parecían racimos de uvas pero con monedas; al terminar de colocarlas todas en la olla el Duende hizo aparecer el portal y así como había aparecido en el lugar, desapareció.

Mateo no había podido creer lo que había visto y se lamentó no haber grabado el momento con su cámara por haberse quedado sin palabras, a la final era cierto lo del tesoro debajo del arcoíris y él ya sabía cómo conseguirlo, solo tenía que esperar que apareciera nuevamente el arcoíris para ir a buscar las monedas que este dejaba sembradas. Ya quería que amaneciera para contarles a sus amigos lo ocurrido, en el resto de la noche solo pensaba una y otra vez en lo que había visto.

Al día siguiente, se consiguió como siempre en el parque con sus amigos y les contó lo que le había pasado, estos no creían mucho lo que les decía Mateo pero decidieron esperar el arcoíris, ir hasta el lugar y arrancar las plantas para ver si allí estaban las monedas. Y así fue, al salir el arcoíris lo volvieron a seguir y para su sorpresa terminaba en el mismo lugar, pero esta vez habían otro tipo de plantas y sin pensarlo comenzaron a arrancarlas, pero éstas no tenían nada debajo, así que se enojaron mucho con Mateo y se fueron.

Mateo no entendía lo que había pasado y entró a su casa a terminar sus tareas. En la noche decidió asomarse nuevamente por la ventana pero increíblemente todas las plantas que habían arrancado esa tarde estaban allí sembradas como si nada les hubiera pasado, así que tomó su cámara, bajo rápidamente y antes de llegar al lugar ya el Duende estaba allí recogiendo las monedas, esta vez sí había comenzado a grabar y logró captar todo lo ocurrido.

Al día siguiente, les mostró a sus amigos el video y estos se dieron cuenta de que era verdad, entonces comenzaron a tramar cómo hacer para distraer al Duende cuando este llegue a recoger las monedas, así que decidieron hacer un plan, con el fin de quedarse con la olla de oro y las monedas de las plantas.

Esa noche, todos se quedaron en casa de Mateo aprovechando que su mamá estaría trabajando en la tarde y mirando por la ventana se dieron cuenta de que a las 11:00pm las plantas comenzaban a emitir sus luces y esa era la señal de que ya estaban cargadas de oro, así que bajaron velozmente a esperar que apareciera el Duende.

Cuando el Duende apareció con su olla, los amigos de Mateo se abalanzaron encima de él y lo taparon con una sábana, pero como estaba haciendo mucho ruido decidieron llevarlo dentro de la casa pidiéndole a Mateo que aprovechara de tomar la olla, recoger las monedas de las plantas y llevarlas dentro, mientras ellos intentaban mantener cayado al duende para que los vecinos no se enterarán de lo que estaba pasando.

Mateo como pudo movió la olla y fue recogiendo las monedas de las plantas, pero al terminar de recoger la última moneda, sintió algo extraño en él y poco a poco se fue transformando en un duende, se abrió el portal y se lo llevó al mismo tiempo que en el lugar del duende que habían atrapado aparecía un joven que comenzó a decirle que lo soltarán.

Cuando lo soltaron salió corriendo al jardín para intentar salvar a Mateo pero ya era tarde, les explicó a sus amigos que todo aquel que intenta robar las monedas se convierte en duende y comienza a recoger monedas hasta que llegue el día que otra persona lo libera. Él había sido liberado por Mateo que tomó su lugar y ahora le toca a Mateo esperar que alguien robe su tesoro para que él pueda regresar.

Desde ese día no se supo nada de Mateo y el arcoíris dejó de salir en ese lugar, desde entonces ninguno de sus amigos han dicho más nada sobre el tema, pues muchos siguen sin creerle, mientras su madre espera día a día que llegue a casa.

¿Qué nos enseña El Tesoro al final del Arcoíris?

El acto de robar algo que no es nuestro, puede traer consecuencias devastadoras no solo para el que roba, sino también para quienes están a su alrededor, así que antes de tomar algo que no te pertenece o no has ganado con tu esfuerzo, piensa bien en las consecuencias que ello pueda traerte, a nivel mundial uno de los delitos más comunes es el hurto o robo, razón por la cual muchos terminan en la cárcel o muertos a causa de las autoridades o de alguien en su defensa; así que cuídate y piensa en los tuyos, actúa con conciencia antes de que desaparezcas como Mateo.

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