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Cuentos de Hadas

La Sirenita

La Sirenita

En la zona más profunda del mar se encuentra un hermoso palacio hecho de coral, este palacio es del rey del mar. Él era viudo hace mucho tiempo, y su anciana madre, una mujer inteligente y digna, está al cargo del palacio. Le tienen mucho cariño a sus seis nietas, bonitas princesas sirenas.

La más querida es la más joven, apacible y melancólica, con ojos azules como el mar. En lugar de piernas, ella, como otras sirenas, tiene una cola de pez. Ella ama solo su jardín con flores rojas refulgentes y una escultura de mármol de un precioso niño que cayó al fondo de un navío perdido. Abrazando a aquella estatua, la joven sirenita soñaba cada segundo con barcos, grandes ciudades, con humanos y también con todo tipo de animal.

Tradicionalmente, la sirena sale a la superficie por primera vez a los dieciséis años. Llega el turno de ver la tierra y las hijas del rey del mar. La sirenita, la más joven de la familia, tuvo la oportunidad de levantarse después de sus hermanas.

Emerge cerca del barco de 3 mástiles, desde cuya cubierta se escucha música. En la cabina del barco, la sirenita se da cuenta de que hay muchas personas inteligentes, incluyendo un apuesto príncipe de grandes ojos negros, que parece una estatua de mármol de su jardín. La tripulación y los invitados del navío festejan alegremente su decimosexto aniversario. Los fuegos de artificio comienzan por la noche.

En aquel cielo nocturno, grandes soles giraban una enorme rueda, peces de fuego con grandes colas que hacían girar, música en un tono muy alto se podía escuchar. En la madrugada, casi a última hora, comenzó una tormenta muy muy fuerte en aquel bravo mar.

A última hora de la noche, después de las vacaciones, comienza una fuerte tormenta en el mar. El barco del príncipe se vuelca de costado y se hace añicos. La sirenita rescata al príncipe ahogado. 

Apoyándolo, ella nada hasta la orilla con una hermosa arboleda y un edificio alto y blanco como una iglesia o un monasterio, y deja al príncipe en la arena. Muy pronto, la gente salió corriendo de aquel gran edificio para poder echar una mano.

 Habiendo recobrado el sentido, el príncipe sonríe y la sirena se entristece, porque no le sonrió y ni siquiera supo quién le salvó la vida. Se mete dentro del agua y empieza a alejarse.

La joven sirenita les contó todo a sus hermanas y se la llevaron al palacio del apuesto príncipe. Desde aquel día, la sirenita nadaba allí cada noche y se quedaba horas observando al apuesto príncipe. A menudo escucha a los pescadores decir muchas cosas buenas sobre el príncipe y se alegra de que ella lo salvó.

La sirenita le pregunta a su abuela sobre las personas y se entera de que su edad es más corta que la de las sirenas. Pero las personas tienen un alma inmortal que vuela hacia el cielo una vez que el cuerpo se convierte en polvo. Las sirenas viven trescientos años, pero no se les da un ánima inmortal.

Tras la muerte, solo queda espuma de mar. Una sirena puede percibir un ánima solo si una de las personas se enamora de ella y está casada por un sacerdote. Pero esto nunca va a suceder, por el hecho de que la cola de pez de las sirenas se considera bella, pero la gente la halla fea. Para agradar a una persona, debe adquirir dos accesorios incómodos: piernas, como las llama la gente.

La sirenita ama profundamente al príncipe y ella está en total disposición de hacer lo imposible para lograr tener un alma inmortal. Dejando a sus hermanas bailar, ella se dirige a la famosa y poderosa bruja del mar. Ella acepta hacer una bebida, después de beberla, la cola de pez de la sirena se convertirá en un par de piernas delgadas.

Al mismo tiempo, su elegante andar permanecerá, pero caminar le causará un dolor terrible, la Bruja advierte que, habiendo tomado forma humana, la sirenita nunca volverá a su elemento nativo. Si el príncipe se casa con otro, el corazón de la sirenita se hará pedazos y se convertirá en espuma de mar.

En pago de la bebida mágica, la bruja exige la hermosa voz de la sirenita. Se quedará con un rostro encantador, un andar aireado y ojos expresivos, «lo suficiente para ganarse el corazón humano». Después de darle la poción a la sirenita, la bruja le corta la lengua.

Habiendo navegado al palacio del príncipe por la noche, la sirenita bebe una bebida mágica. Un dolor agudo la atraviesa. y ella pierde el conocimiento. Cuando despertó por la tarde, vio frente a ella a un príncipe, ella bajó su mirada y en vez de tener una cola de vez, descubre dos pequeñas piernas.

El príncipe intenta averiguar quién es y cómo llegó hasta aquí, pero ella guarda silencio. Tomando a la sirenita de la mano, el príncipe la lleva al interior del palacio, y ella soporta pacientemente el dolor y su paso permanece aireado.

En el palacio, la sirenita se viste de seda y muselina, y se convierte en la más bella. Continuando muda, baila como absolutamente nadie más ha bailado. Todo el planeta la admira, y el príncipe llama a la sirenita. Se apega poco a poco más a la sirenita, la ama cada vez más, pero solo como a una niña dulce y afable. Nunca se le ocurre transformarla en su esposa.

A solicitud de sus padres, el príncipe cruza el mar hasta el rey vecino para encontrarse con su hija y se lleva a la Sirenita con él. El príncipe y la bella princesa se enamoran, festejan su compromiso y después la boda. Pronto llega el momento de ir a la patria del príncipe. Una lujosa carpa de luna de miel se extiende sobre la cubierta del navío.

Solo queda una noche para que la sirenita se quede con aquel por quien dejó a su familia y la casa de su padre, dio su maravillosa voz y soportó un tormento sin fin todos los días, mientras que no los apreciaba. … Mucho después de la medianoche, el baile y la música siguieron en el navío, y la sirenita se rió y bailó con una angustia mortal en su corazón «.

Cuando el navío se apaga, la sirenita permanece en cubierta aguardando los primeros rayos del sol. De repente, cerca del barco, se percata de que sus hermanas con el pelo rasurado, le dieron el pelo a la hechicera a fin de que ella pudiera ayudar a salvar a la sirenita de la muerte.

La bruja les dio un cuchillo afilado, que la sirenita debe clavar en el corazón del príncipe. Si su sangre le mancha las piernas, volverán a crecer juntas hasta transformarse en una cola de pez, la sirenita se convertirá en exactamente la misma y vivirá sus trescientos años. “¡Mata al príncipe y vuelve con nosotros!” – con estas palabras las hermanas se distancian flotando.

Después de fallecer, la sirenita se une a las hijas del aire, empezó a volar sin alas, lo hizo debido a la ligereza que tiene. Como las sirenas, no tienen alma inmortal.

Mas pueden conseguirlo por las buenas obras que le hacen a la gente. La sirenita ve al príncipe y a la novia buscándola por todo el navío. Invisible, besa a la bella novia, sonríe al príncipe y, al lado de los demás hijos del aire, se eleva hacia las nubes rosadas.

¿Qué nos enseña La Sirenita?

Nos demuestra que si nos rendimos ante cualquier desafío, jamás alcanzaremos nuestros sueños. Pero si se intenta, si damos lo imposible, si damos todo y más lo que tenemos de nosotros mismos , podrás tener éxito. Tan solo cierra los ojos y piensa en La Sirenita.

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