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La trampa del deseo

La trampa del deseo

En el pueblo de Sixmoler, un lugar perdido en el mapa con pocos pobladores, existe un una antigua leyenda que los más ancianos insisten en seguir contando a sus nietos y biznietos, debido a que sus antiguos pobladores nunca han podido salir de él y ello se debe a “La trampa del deseo”, así que si por algún motivo llegas a este lugar, prepárate a escuchar los consejos de Don Eulogio… mejor te contamos lo que ocurre allí.

Cuenta la historia que hace muchos años, existía un gran circo con muchas atracciones, donde todos los fines de semana se reunían las familias del lugar a disfrutar de los payasos, los animales, malabaristas y los trucos de magia, que dejaban boca abierta a todos los asistentes, quienes de vez en cuando servían de asistentes haciéndose partícipes de cada presentación.

Las risas, los aplausos y las ovaciones se escuchaban a las afueras del pequeño pueblo cada vez que el circo abría sus puertas, debido a que este era el único entretenimiento de los habitantes del lugar y tanto chicos como grandes disfrutaban de él.

Un día, llegó al pueblo un viajero misterioso, se hospedó en el único hotel de lugar y enseguida fue a buscar trabajo en el circo. Se trataba de un mago que prometía hacer los sueños realidad a cambio de su estadía, su lema decía “Yo cumplo sus sueños y usted se queda en el pueblo”.

Para los que ya vivían en este lugar era una rara propuesta, debido a que en sus planes no estaba irse del lugar, por lo que le importaba poco participar en el espectáculo, donde lo más difícil era ser elegido entre todos, ya que elegiría a una persona por función.

El primer día de la función, el misterioso mago escogió a uno de los más ancianos del lugar, el cual pidió no seguir envejeciendo para ver crecer a sus nietos, un deseo que el mago dijo haber cumplido y a pesar del disgusto de muchos que esperaban ver la magia al momento, al finalizar la historia sabrán si este deseo fue cumplido o no. Pues todos en el lugar, se enojaron mucho con el anciano por haber pedido tal deseo.

En la función siguiente nadie se quedó en casa, en esta ocasión el misterioso mago les recordó que la persona seleccionada al momento de pedir su deseo y este fuese cumplido no podría salir del pueblo, pues lo que allí pasó y se cumplió, allí se quedaría; dicho esto escogió a una dama del pueblo, la cual pidió tener mucho dinero, a lo que el mago respondió “Tendrás todo el dinero, de una manera sorprendente, corre ya vete a casa o el deseo se revierte”, la mujer al escuchar esto salió corriendo a su casa y todo el pueblo con ella, al llegar estaba un distinguido ( así llamaban a los abogados en ese entonces) esperándola para entregarle el testamento de su padre, una persona que nunca había conocido, pero que al morir le había dejado una alta suma de dinero.

¿Casualidad o magia? ¿Será que se habían puesto de acuerdo para convencer a todos? Estas eran las dudas de los pobladores que fueron testigos del cumplimiento del deseo de la mujer. Por lo que al tercer día, ya la voz se había corrido tanto que llegaron personas de otros pueblos buscando que su deseo fuese cumplido.

Era tanta la gente, que las personas que llegaban escribían su nombre en un papel y lo colocaban en una piscina dispuesta en el lugar, de donde el mago sacaría el nombre del próximo ganador al azar y así terminar con los rumores de que todo era arreglado, ya que todos podían ver cuando éste escogía el papel de la montaña de nombres en el lugar.

Así llegado el momento, el mago volvió a recordar las condiciones del deseo a cumplir y sacó un nombre, nombre que quedó escrito en la historia del pueblo pues se trataba de Julio Monserrat, un ciego de nacimiento al cual todos le tenían mucho cariño, el cual pidió poder volver a ver, a lo que el mago respondió: “Yo me llevo tu ceguera y la oscuridad que habita en tu mente, abre tus ojos y dime ¿puedes ver a la gente? “

El silencio se apoderó del lugar, mientras el ciego cerraba y abría sus ojos exclamando con euforia ¡Si puedo ver a la gente, mucha gente, mi gente los puedo ver, los puedo ver! Y rompió a llorar de la felicidad, mientras tocaba sus rostros y apreciaba todo el lugar. Este fue el deseo que terminó de convencer al pueblo, el cual comenzó a llamar al mago “El Dios de los deseos” quien cada fin de semana hacia realidad los sueños de dos personas del pueblo.

Y así pasaron varios meses, un deseo tras otro cumplido, hasta que a todos los del pueblo les había cumplido un deseo y sin mayor anuncio el mago desapareció. Los deseos se acabaron y todos disfrutaban de lo que les había concedido, casas, carros, dinero, lujos, comida, belleza, amor, fueron algunas de las solicitudes de los pobladores al mago misterioso.

Un día, un joven del pueblo que había pedido riquezas decidió irse de él para disfrutar al máximo su dinero viajando por el mundo, pero para su sorpresa nunca pudo hacerlo, pues cada vez que intentaba salir del pueblo al llegar a la salida del mismo y avanzar algunos metros volvía a llegar al punto de partida, por lo que nunca nadie pudo salir del lugar por haber cumplido sus sueños.

Las nuevas generaciones que iban naciendo son las únicas que han podido salir del lugar, pues no tenían ningún acuerdo mágico con nadie. Desde ese entonces, los antiguos pobladores se dieron cuenta de que las cosas fáciles a veces suelen salir muy caro y ellos al escoger alcanzar sus sueños sin ningún esfuerzo pagaron el precio de quedarse para siempre en el lugar.

Por eso cada vez que alguien entra, los recibe con cariño Don Eulogio, quien fue el que pidió el deseo de no seguir envejeciendo y hoy día solo le queda repetir la historia a los viajeros que llegan al lugar, para recomendarles que si se llegan a topar en el camino con alguien que les promete el cielo sin esfuerzo alguno, no caigan en sus trampas, porque podrían quedar atrapados en Sixmoler para siempre.

¿Qué nos enseña La trampa del deseo?

Recuerden que a veces los caminos fáciles nos traen consecuencias que lamentar, mientras que hacer lo correcto, solo nos traerá satisfacción. Así que presta mucha atención ante situaciones de la vida que te presentan todo fácil, ya que a veces el lobo se disfraza de cordero para lograr que caigas en sus redes.

Así como el pueblo de Sixmoler se dejó llevar por una propuesta fácil, hoy día no hace falta que el mago venga al pueblo porque muchos andan en busca de él, dejándose llevar por mentiras y engaños para lograr lo que tanto anhelan en su vida. Y tu ¿Qué deseos pedirás al mago si llega a aparecerse frente a ti? ¿Estás dispuesto a vivir atrapado en una mentira? ¿Seguirías trabajando por tus sueños honradamente o aceptarías otro tipo de acuerdos para alcanzarlos?