Saltar al contenido
Cuentos de Hadas

Viaje inesperado

Viaje inesperado

Todos los días, Saúl se paraba temprano para ir a trabajar, prendía la radio para escuchar las noticias matutinas, se duchaba, lavaba los dientes, se vestía, bajaba a preparar el desayuno y esperaba el transporte en la esquina; ya era como un ritual al que estaba acostumbrado, el cual repetía religiosamente de lunes a sábado cuando tenía que trabajar.

Una vez, notó camino al trabajo una hermosa mujer sentada en una banca del parque central, por donde su transporte siempre pasaba, ya que allí recogía a otros trabajadores de la empresa. Esa misteriosa pero atractiva mujer se le quedaba mirando fijamente día tras día, su larga cabellera se movía con el viento, su tez blanca y sus grandes ojos negros y brillantes eran hipnotizantes para Saúl, quien buscaba siempre sentarse cerca de la ventanilla para mirarla y darle una sonrisa.

Ya la hermosa mujer se había convertido en parte de la rutina de Saúl, pero un día al pasar por el parque la mujer no estaba en el mismo lugar, esta se encontraba cerca de un árbol inmenso mirándolo fijamente, le sonreía y se escondía detrás de él. Parecía un juego, era como si ella quisiera que él la siguiera. Al día siguiente pasó lo mismo y Saúl decidió que el día siguiente se bajaría del bus y la seguiría, así podría conocer a quien por mucho tiempo le estaba robando el sueño.

Y así fue, Saúl cumplió toda su rutina matutina, pero esta vez se afeitó muy bien y se agregó un poco de perfume adicional, sus compañeros de trabajo notaron el cambio en él inmediatamente y le preguntaban a qué se debía y les contó lo que estaba pasando; estos se rieron de él, bromearon acerca de ello hasta más no poder, pero a Saúl no le importaba, solo pensaba en conocerla.

El transporte hizo su parada en el parque, Saúl se bajó muy nervioso y allí parada frente aquel inmenso árbol estaba ella, hermosa, radiante, con su larga cabellera, le sonrió y como siempre se ocultó detrás del árbol, Saúl fue hasta allí pero al llegar al árbol no había nadie, solo sentía una brisa muy fría que lo estremeció ¿A dónde fue? Se preguntaba Saúl a sí mismo, cuando de repente sintió que tomaron su mano y lo arrastraron hacía dentro del árbol.

Sintió como si cayera al vació, todo estaba muy oscuro y comenzó a gritar casi instintivamente, pero de repente su caída se detuvo y quedó sostenido en el aire, estaba flotando en medio de la oscuridad, su corazón latía muy fuerte, tanto que era lo único que podía escuchar, cuando de repente se abrió una especie de telón y allí estaba ella mirándolo fijamente con una hermosa sonrisa, le extendió la mano y él la tomó, adentrándose en una especie de paraíso donde la belleza y lo estético de unían para crear un paisaje espectacular.

Sin decir ninguna palabra ella le mostró su mundo, éste estaba rodeado de un verde pasto, aves maravillosas que tenían los colores del arcoíris, animales que nunca había visto, lagos azules como el cielo y un armónico canto de pajaritos que le daban el toque místico al lugar. Al terminar el recorrido, esta misteriosa chica lo llevó a una montaña muy alta, donde podía ver todo su mundo, el cual de forma repentina se transformó en un desierto lleno de riscos y formaciones de piedras puntiagudas, por donde corría lava ardiente y la calor era insoportable.

Él no comprendía lo que estaba pasando y al mirarla, notó que por sus mejillas corrían lágrimas negras, su sonrisa desapareció y se transformó en una figura monstruosa, lo abrazó fuertemente y le susurró al oído “Tu viaje terminó” y saltó al vació con él en brazos, dejándolo caer hacía los riscos, pero cuan do estaba a punto de chocar contra éstos despertó bruscamente en su cama.

Estaba ardiendo en fiebre y temblaba del miedo, no sabía si había sido un sueño o lo había vivido de verdad, al prender la radio se dio cuenta que había pasado una semana desde ese día, no lo podía creer, llamó a uno de sus compañeros de trabajo y este le dijo que estaban muy preocupados por él porque desde que se había bajado del transporte en el parque nadie lo había vuelto a ver.

Saúl aun no comprendía lo que había pasado, será que había sido drogado y por eso no despertaba (llego a pensar Saúl), pero como todos los lunes se alistó para ir al trabajo, porque tenía que reportarse a sus jefes, así que cumplió su rutina y esperó en la esquina como siempre. Se subió al bus y se sentó en su lugar preferido, pero al pasar por el parque, esa mujer misteriosa ya no estaba, lo cual creó mucha incertidumbre en Saúl.

Pero al pasar una cuadra más adelante, el bus hizo una nueva parada, se abrió la puerta y allí estaba ella, entró lo miró fijamente y se sentó a su lado, Saúl sintió que su corazón iba a estallar, pero de repente ella tomó su mano y le dijo “Prepárate que ahora vamos a realizar un viaje colectivo” y dicho esto el bus cayó en una especie de abismo y desapareció. Desde ese entonces, en la plaza de esa ciudad se puede observar una placa que dice “En honor a los 25 trabajadores desaparecidos desde el 23 de mayo de 1994, siempre esperaremos su regreso”.

¿Qué nos enseña Viaje inesperado?

En la vida siempre encontramos al lobo disfrazado de oveja, por eso no debemos dejarnos llevar por las primeras impresiones, es difícil saber quiénes de verdad están de tu lado o quienes se acercan a nosotros con engaños para destruirnos. Saúl se dejó llevar por la belleza exterior y sin ni siquiera conocer a esa persona decidió seguir sus pasos, se dejó llevar por las apariencias y terminó cayendo en el abismo, arrastrando consigo a personas inocentes.

Hoy día esa mujer misteriosa puede ser la droga, la mentira, la vanidad, el deseo de tener lo que otro posee llamado envidia, todas ellas te hacen ver lo fácil que se pueden obtener las cosas, llevándote por caminos de gloria cuando en verdad te están consumiendo y llevando tu alma.

Así también podemos hablar del SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, las cuales disfrutan del libertinaje y las aventuras de personas que no piensan en ellos, no es un juego, es una realidad latente de la cual hay que tomar conciencia, hoy aún más cuando enfermedades con el Covid-19 han acabado con millones de vidas a nivel mundial.

¡Cuídate! A veces el peligro de desaparecer de la faz de la tierra está más cerca de lo que piensas, porque siempre la mujer misteriosa está buscando incautos para sorprenderlos con su belleza o disfrazarse de una mano amiga para llevarte a su mundo y junto caer en el abismo profundo.

Cuentos relacionados